Homenaje al arquitecto Fernando López Carmona.
[ Alejandro Carrillo R.]
El pasado viernes 3 de julio del 2009 tuve la oportunidad de asistir a una Conferencia en el Auditorio -La Pecera- del Centro Cultural Manuel Gómez Morín de la ciudad de Querétaro en la cual fue homenajeado el arquitecto Fernando López Carmona por parte de la Academia Nacional de Arquitectura de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos A.C., al momento de inaugurar el capítulo Querétaro, en donde además el homenajeado presentó un poco de la obra que ha realizado en el transcurso de su vida. Al inicio de la conferencia se realizó la presentación del arquitecto homenajeado y de sólo escuchar la presentación, pude darme cuenta de que en realidad es un arquitecto respetable y que ha llevado a cabo obras muy importantes y bastante interesantes en toda la República Mexicana, aunque he de mencionar que, por la manera en la que fue presentado, hubo un instante en la que pensé que el arquitecto homenajeado ya había muerto, pero evidentemente no era así.
Al final de una larguísima presentación (pero bien merecida), aparece al frente Fernando López Carmona, luciendo como una persona bastante sencilla y bajo un aplauso atronador.
Mostró principalmente algo de arquitectura religiosa que llevó a cabo, algunas iglesias en las ciudades de Monterrey y Tapachula, entre otras.
Independientemente de las cubiertas ligeras que increíblemente manejó, pero absolutamente ligado a ello de manera conceptual, aplicó, entre otras cosas, arcos fajones y ojivados.
Por ejemplo, hizo mención de la remodelación de la iglesia de La Purísima, en Monterrey, NL, en el cual los arcos fajones interiores rompían terriblemente el espacio, los cuales, por su necesidad estructural, tuvieron que ser disfrazados al color del resto del edificio. Principio similar que empleó en el Salón de Remates de la BMV (Bolsa Mexicana de Valores).
Otros ejemplos, la iglesia de El Altillo, la cual no es más que una ménsula; San Antonio de las Huertas, donde aplica iluminación en los arcos, principio que requirió ventanas de forma triangular.
Aquí muestra la iglesia de Santa Mónica, la cual aplica arcos ojivados en la simple y bien llevada representación del Manto de Santa Mónica.
Aparecen también, la alberca Simón Bolivar, donde mostró cómo uno de los muros les quedó terriblemente desproporcionado. Aplicando una de las célebres frases de Frank Lloyd Wright, en la que dice que los arquitectos tapan sus errores aconsejando poner plantas, pues bien, aquí él no puso plantas, pero sí colocó un alto relieve para balancear el muro, alto relieve de concreto colado en piso. También hace mención de La Iglesia de la Asunción, hecha con nada más ni nada menos que vigueta y bovedilla.
Ahora bien, brevemente y casi sin tiempo, mostró la base de su arquitectura, que consiste en el principio del círculo en el cubo. Principio del cual no les puedo compartir mucho.
En restauración, Fernando López Carmona destaca por haber restaurado la Catedral Metropolitana, consiguiendo evitar su desplome, mereciendo ser calificado como 'una obra heroica' por la Asociación de Restauración de Catedrales del Reino Unido.
En Santiago de Querétaro, fue quien construyó la cubierta de la Planta de New Holland, en la que reinterpreta una bóveda renacentista hecha con desperdicios de perfil tubular. También fue quien restauró el Templo de Santa Rosa de Viterbo, así como Tzintzuntzan, en Michoacán.De entre sus frases célebres, me quedo con la siguiente: -La Universidad me paga-, la cual dijo cuando le preguntaron cuánto cobraría al momento de realizar una obra religiosa, haciendo referencia a que la UNAM le pagaba lo que necesitaba en ese momento, por lo que no debían preocuparse.
Referencias de las imágenes.
- Iglesia de Nuestra Señora de la Soledad, "El Altillo"
Arq. Enrique de la Mora y Palomar en colaboración con Fernando López Carmona y Félix Candela (diseño estructural).
Aparece en skycrapercity.com
- Imágenes tomadas por Alejandro Carrillo Romano el día de la Conferencia.
En esta primera década del siglo XXI, los estilos, las tendencias e inclusive los modos de vivir han cambiado, sobre todo dados los rápidos crecimientos de la densidad de población que han propiciado que las ciudades queden sobrepasadas y obsoletas. Pero para recuperar un poco el espacio horizontal sobre el vertical, así como la calidad del paisaje y la arquitectura, se están generando nuevos modelos de vivienda y urbanidad. Modelos que se dan en muchas partes del mundo en muchas ciudades, específicamente en las de mayor crecimiento. De estos modelos destaco los dos más importantes e interesantes de todo el mundo.
¿Qué es la domótica? Palabra que se escucha bonito, y que seguramente hemos escuchado con anterioridad. La domótica se interpreta como la automatización de sistemas de una vivienda. Es importante aclarar que el término domótica sólo aplica a viviendas, en oficinas, el término correcto es inmótica. Ahora bien, qué quiere decir todo esto, la automatización de sistemas indica que existirá un control asistido eléctrica, mecánica o digitalmente para el control de la electricidad, la seguridad y las comunicaciones de la casa, entre muchos otros avances que se realizan al grado en que hoy prácticamente una casa podría cepillarte los dientes. Todo esto, mediante botones, palancas o pantallas de computador táctiles.
Pienso que la domótica inclusive pudiera ser representada en espacios que se han ido integrando a la vivienda. Ya hice mención de la cocina y el baño, pero inclusive lo que es el estudio para el trabajo, la bodega y el clóset para almacenar y hasta la sala como espacio de reunión y encuentro. Principios que en conjunción, muchos arquitectos han denominado la –casa-taller-. Y no sólo eso, también la domótica radica en los muebles, puesto que muchas veces existe mobiliario que es capaz de automatizar, simplificar y funcionar de una manera bastante útil e inteligente. 















